Signada por la austeridad económica y la innovación fílmica, la Mostra abrirá con lo nuevo de Darren Aronofsky
VENECIA.- El sol brilla en el mar azul del mágico Lido -donde Luchino Visconti filmó Muerte en Venecia -, corre un viento fresco y decenas de técnicos terminan de poner a punto los últimos detalles para que inicie el show: acomodan la alfombra roja por la que pasarán diversas estrellas y terminan de pulir las gigantescas estatuas de leones alados, símbolo de la ciudad y de la Mostra del Cinema, que arranca hoy en medio de una gran expectativa.
Según los expertos, esta 67a. edición del festival de cine más antiguo del mundo será una algo nunca visto ¿Por qué? Porque por primera vez los nombres famosos del mundo del celuloide no participan en el concurso principal, sino en secciones paralelas, en las que presentan quizá cortos o documentales. De hecho, nunca antes se había visto que cineastas de la talla de Manoel de Oliveira, Marco Bellocchio, Martin Scorsese, Gabriele Salvatores, Giuseppe Tornatore participaran en secciones laterales.
Otra particularidad de esta Mostra es que compiten por el León de Oro muchas obras según diversos críticos "innovadoras". Abundan, por otra parte, los documentales (hay 19 largometrajes de este género); las películas históricas y los retratos biográficos. Los números son elocuentes: en las cuatro secciones oficiales -Venezia 67; Fuera de Concurso; Orizzonti y Controcampo italiano- se verán un total de 83 películas, de los cuales 79 son en carácter de estreno mundial.
Más allá de la riqueza de títulos, la palabra "austeridad" también marca la Mostra, que en esta edición debió recortar drásticamente su presupuesto. No por nada lo que más llama la atención al llegar al viejo Palazzo del Casinó, donde la prensa retira las acreditaciones, es el inmenso agujero que hay donde deberían haberse iniciado las obras para el nuevo Palacio del Cine, del que se habla ya desde hace varios años, pero para el cual no hay dinero. La obra está parada y el agujero, tapado por inmensos plásticos con el logo rojo y el León Alado de la Bienal de Venecia, es perfectamente visible desde el tercer piso del Palacio: desde allí se nota que difícilmente podrá haber un nuevo edificio en 2011.
Pese a esto y a que esta noche, siempre por culpa de la crisis, no habrá gran cena de gala inaugural en la playa del tradicional hotel Excelsior, sino finger food y un simple buffet en la Sala degli Stucchi del mismo hotel -donde Sergio Leone filmó una escena inolvidable de Erase una vez en América , con Robert De Niro cenando en la sala desierta con Elizabeth Mc Govern-, no faltará glamour. La Mostra se inaugura hoy con Black Swan, de Darren Aronofsky -ganador del León de Oro hace dos años con El luchador -, que traerá al Lido un cast de estrellas femenino más que importante: Natalie Portman, Winona Ryder, Mila Kunis y Barbara Hershey.
Muller prefirió que esta nueva película de Aronofsky abriera el festival, antes que The American , el thriller que acaba de filmar en los Abruzos, la región golpeada recientemente por un terremoto, George Clooney, un habitué de la Mostra, que el año pasado llegó con su novia italiana Elisabetta Canalis y que para muchos será el gran ausente de esta reseña.
Como para que no falten ingredientes, la Mostra arrancará hoy también con una singular protesta de agentes de la policía, que a las cinco de la tarde harán desfilar maniquíes con puñales en la espalda por la red carpet , para denunciar así los salvajes recortes que también en este rubro ha dado el gobierno de derecha de Silvio Berlusconi.