Se los ve limpios y afeitados; crece la popularidad de Piñera
SANTIAGO, Chile.- En tan sólo cinco días, la postal cambió radicalmente. Las imágenes de video de los 33 mineros sucios, barbudos, famélicos y descamisados, dadas a conocer el jueves pasado, tuvieron un segundo episodio anteanoche, con parte del grupo mostrando una nueva cara, convenientemente afeitados, con ropa limpia y un radiante estado anímico que se interpretó como un nuevo llamado a la esperanza.
"Estamos muy orgullosos de ser chilenos y más aún de ser mineros. Las cosas aquí han cambiado: estamos afeitaditos", dijo en el nuevo video, con sutil humor, un irreconocible Mario Sepúlveda, el mismo minero que animó el primer envío audiovisual que dio la vuelta al mundo.
A continuación, Darío Segovia, Víctor Zamora y otros se dirigieron a la cámara y enviaron saludos al ministro de Minería, Laurence Golborne, a sus familiares y novias. Eso, antes de enarbolar una bandera chilena y gritar un cada vez más cálido "Ceacheí".
Las imágenes reconfortaron a todo un país que, después de un encierro de 28 días, espera con ansias el minuto en que los 33 hombres consigan abandonar el presidio al cual los tiene sometidos la mina San José.
La repercusión del rescate ha sido tan amplia y comentada que el presidente Sebastián Piñera se encumbró en las encuestas y alcanzó un 56% de aprobación, el mayor nivel obtenido durante su mandato, según un sondeo de Adimark dado a conocer ayer. Su nivel de rechazo, en tanto, cayó 4 puntos y bajó a 36%. Ello, pese a la resistencia inicial que encontró en su gabinete a la hora de sumarse a las en ese entonces inciertas labores de rescate.
No es todo. El ministro Golborne, quien hasta julio era el integrante menos conocido del gabinete, con un 16%, consiguió un 51% de reconocimiento y se instaló como el funcionario mejor evaluado, con un 78%. Así superó al hasta ayer imbatible titular de Educación, Joaquín Lavín. La explosión mediática de Golborne es tan elocuente que no pocos recuerdan que hace un par de meses incluso recibió sugerencias para castellanizar su nombre a Lorenzo para conseguir una mejor retención entre la población.
Otro de los ministros que mejoraron en evaluación pública fue el encargado de Salud, Jaime Mañalich, que ha estado a la cabeza de la Operación San Lorenzo, que busca mantener con vida a los mineros. El médico subió de un 45% a un 56%, ratificando el acierto gubernamental de haberlo puesto a cargo del tema sanitario.
Contratiempo
La perforación final de la máquina Raisebore Strata 950 sufrió ayer su primer contratiempo, con la detección de una falla en las paredes de la mina en los primeros 20 metros de trabajo, lo que obligó a detener la faena durante unas horas. El inconveniente, rápidamente superado, fue calificado como "esperable" por el ingeniero a cargo del rescate, André Sougarret.
"Desde aquí a los 100 metros esperamos ver fallas, que vamos a ir trabajando en la medida en que las vayamos conociendo", explicó. A continuación, ordenó el reforzamiento de las paredes con cemento.
Ayer por la mañana llegó a Copiapó el grupo de expertos de la Agencia Nacional del Espacio norteamericana (NASA), que asesorará al gobierno chileno en el cuidado de la salud de los mineros.
La comitiva, integrada por el doctor en psicología y experto en trastornos de la conducta Albert William Holland, el médico espacial James David Polck, el ingeniero experto en rescate submarino Clint Cragg y el jefe médico adjunto del Centro Espacial Johnson de Houston James Michael Duncan, adelantó a las autoridades que lo primero será crear condiciones artificiales en el fondo de la mina que reproduzcan el día y la noche.
"Con la ayuda de la NASA vamos a poder simular luz de día y luz de noche, con luces artificiales. Ellos van a aportar equipamiento, mecanismos de energía y desarrollo de lámparas LED. Desde el punto de vista psicológico, lo más importante es simular condiciones de día y noche, como separar el espacio donde residen en áreas, lo que ya han logrado exitosamente", dijo Mañalich.
Ayer, además, los dueños de la minera San Esteban Primera SA -propietaria de las minas San José y San Antonio, ambas colapsadas- ingresaron un escrito a un tribunal de Santiago, llamando a una junta de acreedores para ver la viabilidad financiera de la empresa.
La gestión fue interpretada como una solicitud de quiebra encubierta y recibió el repudio del gobierno. El ministro Golborne fue tajante en aclarar que la justicia decidirá si ello corresponde. "Serán los tribunales los que determinarán las condiciones de esa quiebra. También estamos preocupados por los 250 trabajadores que están hoy día en una situación de inestabilidad laboral", advirtió el ministro.