Advierten que el crecimiento será más lento el año próximo
Economistas y empresarios hablaron de inflación, baja inversión e incertidumbre por las elecciones
SALTA.- El año cerrará con buenos números, mucho mejor de lo previsto inicialmente. Pero aun manteniendo una situación favorable, la desaceleración comenzará a notarse en 2011, cuando la combinación de inflación, incertidumbre por las elecciones y alta utilización de la capacidad instalada obligarán a la economía a crecer a un menor ritmo que el actual.
Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden de las charlas y exposiciones que se escucharon ayer en la capital salteña por parte de empresarios y economistas que asistieron al Precoloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) para la región NOA.
Esa sensación, compartida por muchos aunque no por todos, fue expresada en números por los economistas Dante Sica, de abeceb.com, y Luis Secco, de Baffin Consultores. "El piso de crecimiento de este año es del 7 por ciento.Y el piso de expansión para 2011, del 4 por ciento. Ya vemos un 2011 con una cierta desaceleración", explicó Sica, que estimó que en 2009 el PBI cayó 2,7 por ciento.
El economista puso como ejemplos que si bien tanto la cosecha como la producción automotriz seguirán creciendo el año próximo (podrían alcanzar los 100 millones de toneladas y las 800.000 unidades, respectivamente), en ninguno de los casos el salto será tan significativo como el que se está produciendo respecto de 2009. "La inversión, que crece al 13,8 por ciento, trata de responder a los niveles de demanda, pero no se compromete la inversión más allá de los 7 u 8 meses que corresponden al período de repago", dijo Sica, y predijo una fuerte desaceleración del crecimiento de la inversión (de un dígito), al tiempo que la expansión del PBI se seguirá sosteniendo en el aporte del consumo.
Secco, por su parte, advirtió sobre algunos de los factores que traban el desarrollo, como el alto nivel de inflación (que ubicó por encima del 22% anual), el nivel de gasto público "récord" (37 puntos del PBI) y la distorsión de los precios relativos en energía. Junto con su colega, coincidió en considerar que la inflación es "el talón de Aquiles" del actual modelo. Según Sica, "por ahora la única política antiinflacionaria es tener un tipo de cambio anclado y a Moreno en la frontera", en referencia a las trabas a algunas exportaciones que aplica el secretario de Comercio Interior.
Ambos economistas acordaron con el politólogo Sergio Berensztein en resumir la actual situación con el siguiente título: "De la mano (visible) del Estado, la economía y la incertidumbre crecen, muy fuerte y demasiado pronto". El director de Poliarquía señaló que, a diferencia de la economía, donde la incertidumbre no hace prever un escenario de crisis, "en la política ya vivimos una crisis".
Luego mostró una serie de encuestas en las que se refleja una mejora en la imagen del Gobierno en la opinión pública. Sin embargo, esa sensación no se refleja en una aprobación de la economía: el 41% aprueba la gestión económica del kirchnerismo, mientras que el 54% la desaprueba.
El panel precedió una exposición sobre los desafíos del Poder Judicial y una exposición sobre el rol de los gobiernos y la renovación de la política, que compartió el gobernador local, Juan Manuel Urtubey, con su par santafecino, Hermes Binner. Los escucharon unos 200 ejecutivos, en su mayoría de empresas radicadas en Salta. Los mandatarios de Córdoba, Juan Schiaretti, y de San Juan, José Luis Gioja, finalmente no asistieron.
La sensación de que el año próximo habrá una desaceleración fue compartida por varios de los empresarios presentes. Claudio Rodríguez, director de Sinteplast, dijo a LA NACION que "siempre después de una caída el rebote es muy fuerte, pero mantener cifras tan altas no suele producir una muy buena correlación entre inversión, infraestructura, trabajo y otros indicadores".
Hugo Rossi, presidente ejecutivo de Tabacal Agroindustria, también coincidió con los economistas, aunque aclaró que hay ciertos sectores, como el suyo, que esperan crecer más en 2011 porque este año todavía están sufriendo distintos inconvenientes. Efectivamente, el caso de la industria azucarera, muy importante para esta provincia, es uno de los que más preocupa a los empresarios locales: Guillermo Moreno puso un límite de 170.000 toneladas a la exportación de azúcar, con la idea de bajar los precios del mercado interno, lo que derivo en que las empresas del sector terminen vendiendo a pérdida. "Nosotros compramos el azúcar a tres pesos el kilo y [por los controles de precios] la terminamos vendiendo a 1,50 fraccionado en el súper", dijo Rossi.
José Urtubey, socio director de Celulosa Argentina y hermano del gobernador, señaló que "hay una suerte de luces amarillas, como la inflación". Sin embargo, aclaró: "En la medida en que siga el consumo y se pueda contener la inflación, va a seguir el crecimiento".
Por su parte, Gustavo Ripoll, presidente de IDEA y de la empresa Dell, dijo que su sector prevé un segundo semestre con el mismo nivel de crecimiento que el primero. "Para 2011 no vemos nada raro, pero en todo año electoral por ahí las inversiones se hacen con más cuidado", indicó.