Entre el 20 y 30% de las intervenciones que se realizan son obsequios; el implante mamario es el más financiado por los novios
Papá Noel ya debe estar acostumbrado. Entre los clásicos pedidos navideños de cada año, las cirugías plásticas son cada vez más. Y las fiestas de fin de año no son la única ocasión para pedir este tipo de presente. También lo son los cumpleaños, los aniversarios de bodas, el festejo de la mayoría de edad o en lugar de la tradicional fiesta de 15 años.
Según los expertos consultados por LA NACION, entre el 20 y 30 por ciento de las cirugías que realizan a sus pacientes son obsequios. Novios, maridos y madres encabezan la lista de regaladores, y entre las prácticas más solicitadas figuran el implante mamario, la rinoplastia y la lipoaspiración.
"La semana pasada vino una familia entera para acompañar a la consulta a una chica que cumplía la mayoría de edad y, en lugar del viaje de egresadas, quería como regalo las prótesis de mama -cuenta la cirujana plástica Mónica Milito, médica especialista en cirugía plástica, estética y reparadora, y dueña de la clínica de medicina estética homónima-. Los novios también son muy propensos a hacer este tipo de regalos a sus novias, y no tienen ningún pudor en decir que se trata de un obsequio, más bien todo lo contrario. Vienen a la consulta y preguntan de todo, incluso más que ellas."
Una de las anécdotas que más recuerdan quienes trabajan en la Clínica Milito es el caso de un novio que pagó los implantes de siliconas a tres novias distintas.
Muy similar es la historia que rememora el doctor Guillermo Blugerman, director de los centros B&S y presidente de la Asociación Argentina de Medicina y Cirugía Cosmética. "Durante varios años el mismo hombre venía con una novia diferente y llegó a regalar hasta cuatro implantes de siliconas", contó Blugerman.
Actualmente, tres de cada diez cirugías que realiza la doctora Milito son un regalo que el paciente recibe, en la mayoría de los casos, de una persona que forma parte de su círculo íntimo. Una situación que también sucede en el Centro Arenales de Estética Médica, al mando del cirujano plástico Raúl Banegas.
"Habitualmente, el regalo proviene de los padres o maridos, pero si se trata de un implante de siliconas, los principales regaladores son los novios -coincide Banegas, miembro de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires-. En definitiva, se trata de un regalo que tiene un efecto búmeran, porque el que lo regala también es un beneficiario directo. Sería algo así como irse de vacaciones juntos; los dos son los que disfrutan", ejemplifica.
Sin embargo, cuando se trata de mujeres más grandes y de retoques faciales, el especialista señala que, "en esos casos, no suelen ser regalo de nadie, no sólo porque la persona puede afrontar el gasto económico, sino porque es algo muy personal y, muchas veces, tampoco quieren revelárselo a nadie".
Gisella Severino está casada hace 14 años, y la lista de regalos que su marido le hizo durante todo este tiempo incluye dos cirugías plásticas: "Las lolas, hace tres años, y una lipo hace un mes", cuenta Gisella a LA NACION.
Con motivo de un aniversario de bodas, "las lolas me las regaló encantado -dice Gisella-, pero la lipo, creo yo, me la regaló más que nada para no escuchar más mis quejas", confiesa entre risas.
"Feliz cumple, mi amor"
Era su cumpleaños número 42, y, para conquistarla definitivamente, Alfredo Arias decidió regalarle a Carolina lo que tanto deseaba desde los 18 años: un implante de siliconas. "Yo no me lo podía pagar, así que él me dijo: « Yo te lo regalo, mi amor, feliz cumpleaños»", confiesa Carolina, que recuerda ese gesto como uno de los mejores obsequios que recibió en su vida, hace ya tres años.
La lipoescultura, otra de las más solicitadas, es una de las intervenciones que, según Milito y Blugerman, hace furor para las fiestas de fin de año. "En diciembre suele haber un gran aumento en la cantidad de lipoesculturas realizadas. Aunque Navidad también es una época ideal para regalar paquetes de tratamiento no quirúrgicos. Incluso, vienen muchos maridos que, sin decir nada a sus mujeres, les pagan una determinada cantidad de sesiones de algún tratamiento y se lo dejan en el arbolito."
Entre las mujeres con varios embarazos a cuestas y que ya no tienen ninguna intención de seguir agrandando la familia, la abdomenoplastia lidera el ranking de los tratamientos. "Los maridos son los que regalan y, en general, también vienen a la consulta para asesorarse, sobre todo, por los riesgos que la cirugía puede implicar", dice Milito.
QUE OPINAN PROFESIONALES Y PACIENTES
"Luego del embarazo de mi hijo nada quedó igual. Ni las lolas, ni la panza ni las piernas. Hace tres años, mi marido me regaló las ?lolas?, y la ?lipo? me la hice hace apenas un mes, pero el regalo llegó después de años de escucharme todos los días quejándome sobre mi cuerpo"
GISELLA SEVERINO
Recibió dos cirugias como regalo
"Los principales regaladores de implantes de siliconas son los novios. En definitiva, se trata de un regalo que tiene un efecto boomerang, porque el que lo obsequia también es un beneficiario directo. Sería algo así como irse de vacaciones juntos. Ambos disfrutan del viaje".
RAUL BANEGAS
Cirujano plástico
"La lipoescultura es una de las intervenciones más pedidas para las Fiestas de fin de año. Y en Navidad se estila mucho también que los maridos regalen paquetes de tratamientos no quirúrgicos, para dejar directamente en el arbolito"
MONICA MILITO
Cirujana plástica
"Conocía a mi novia desde que éramos chicos y siempre quiso tener más busto. Nunca estuvo conforme y todo el tiempo la escuchaba quejarse por lo mismo. Cuando comenzamos a salir, se me ocurrió que podía regalarle la cirugía para su cumpleaños. Ella no tenía dinero para pagarla y lo económico no era un problema para mí. Además, si bien era un obsequio costoso, yo tenía mi beneficio. Y lo disfruté."
ALFREDO ELLIDO
Regalador de un implante de siliconas