Los mineros recibieron el apoyo de sobrevivientes de los Andes
Cuatro ex rugbiers uruguayos estuvieron en la mina San José para darles "esperanza"
COPIAPO, Chile. Cuatro uruguayos que, en 1972, sobrevivieron 72 días aislados en la cordillera, en el suceso conocido como "el milagro de los Andes", llegaron ayer a la mina San José, al norte de Chile, para darles "esperanza" a los 33 mineros que cumplen hoy 31 días atrapados a 700 metros de profundidad.
"Venimos por la necesidad de devolverle al pueblo chileno todo lo que nos dio", dijo José Luis Inciarte, que estuvo acompañado por Gustavo Zerbino, Pedro Algorta y Ramón Sabella, también sobrevivientes del "milagro de los Andes".
"La cordillera está florecida [por la lluvia que cayó estos días] y eso es muy buen augurio", señaló Inciarte.
El ex rugbier añadió que la experiencia vivida por el grupo de uruguayos, cuya tragedia inspiró la película Viven, fue "totalmente diferente" a la de los mineros actualmente atrapados, pero que los une una cosa: "Esta gente está descubriendo la alegría de estar vivos y las ganas de sobrevivir".
"Que hagan de cuenta que están presos por algún delito, pero que sepan que van a salir, porque la gente que trabaja en su rescate es muy capaz, y sus familias los esperan", subrayó.
Además, los 33 obreros atrapados pudieron ayer, por primera vez, conversar y mantener contacto visual con sus familiares en la superficie, gracias a un sistema de fibra óptica que permitió videoconferencias. Cada minero pudo conversar por un minuto con tres de sus familiares.
"Fue muy emocionante. La verdad es que daban ganas de sacarlo de ahí de la pantalla", relató Antonia Godoy, madre del minero Richard Villarroel.
Por otra parte, los cuatro uruguayos izaron una bandera de su país en uno de los cerros que rodean la mina, junto a 32 banderas de Chile y una de Bolivia, cada una representando la nacionalidad de los 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto. "Hasta que salgan los mineros va a estar la bandera allí arriba", dijo Zerbino.
También Sabella les dejó un mensaje de apoyo a los mineros: "Cuando todo esto termine, y pasen los años, y sean viejos como nosotros, estos problemas que están pasando acá les van a parecer minúsculos al lado de la alegría que es la vida".
Inciarte ?que en 1972 vestía la camiseta de Los Teros, la selección uruguaya de rubgy? se abrazó ayer con familiares de los mineros.
Un miembro del equipo de rescate explicó en la mina San José que los uruguayos "van a conversar con los familiares y con los mineros para darles su apoyo y explicarles su experiencia" de supervivencia en una situación extrema.
Por otra parte, Zerbino dijo que el presidente chileno, Sebastián Piñera, que los recibió en Santiago, les pidió que transmitieran "el siguiente mensaje" a los mineros: "El 18 de septiembre [la fiesta nacional de Chile] los vamos a tener en mente, pero para Navidad vamos a festejar juntos".
Los uruguayos sobrevivieron al accidente del 13 de octubre de 1972, cuando un avión se estrelló en la cordillera de los Andes con 45 pasajeros, en su mayoría miembros de un equipo de rugby que viajaba a Chile a jugar un partido. Los 16 sobrevivientes pasaron 72 días en la montaña sin abrigo y alimentándose con los cuerpos de sus compañeros muertos.
Avanza la perforación
Las tareas de rescate de los mineros atrapados continuaron ayer. La perforación que realiza la máquina Strata 950 para acceder al refugio y liberar al grupo de mineros avanzó un total de 42 metros, un metro más que el viernes, dijo el gerente de riesgos del equipo rescatista, René Aguilar.
En las últimas semanas, la Cruz Roja ayudó a las familias de los mineros, ansiosas por tener noticias de ellos, a manejar conflictos surgidos de forma inesperada y colateral, como el de amantes de varios de ellos llegadas al lugar en busca de información.
Las amantes "ya se fueron para su casa y se tranquilizaron, bajaron y esperan que ellos salgan y solucionen por sí mismos sus problemas de falda", dijo Marta Flores, de la Cruz Roja chilena.
Flores contó que también surgieron otros problemas familiares, como el de parientes ?incluso hijos? que hacía mucho tiempo estaban alejados de los mineros y que ahora aparecen en la mina atraídos por el dinero que éstos recibirán como indemnización.