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"El conocimiento es lo que define un ciclo agrícola"
Así se expresó Marcelo Carmona, especialista en Fitopatología, al disertar en la exposición.
ARMSTRONG.- (De un enviado especial).- La Facultad de Agronomía de la UBA advirtió sobre un importante ataque de roya común de maíz en la zona núcleo y reconoció que la mayoría de los híbridos comerciales fueron susceptibles al ataque del hongo.
"Apareció una raza nueva en la roya del maíz, que quebró a casi todos los híbridos. Fue un conquistador geográfico y genotípico. Estamos frente a un nuevo desafío, que hay que aprender a manejar", advirtió Marcelo Carmona, profesor de la Cátedra de Fitopatología, a cargo de la llamada Aula Verde, un espacio de aprendizaje a campo abierto, desarrollado en el Plot Número 18 de Expoagro.
Las clases abiertas que allí se dictan están destinadas a informar sobre las mejores alternativas de manejo para controlar las Enfermedades de Fin de Ciclo (EFC) y Roya. "Es que todos los cultivos tienen su propia roya, que -por definición- genera pústulas (un grano, una elevación en la hoja) de color atractivo, salvo la de la soja que no lo tiene. En el caso del maíz es de color canela", amplió Carmona.
Los cultivos, entonces, se llenan de pústulas, que producen esporas y se genera la epidemia. "Días con amplitud térmica, temperaturas frescas o escasez de lluvias contribuyen a su aparición y propagación. Precisamente, este año se dieron todas estas condiciones óptimas en el maíz y las pústulas aparecieron a los pocos días".
El control de hongos eleva un 10% los rindes. A sabiendas de este guarismo, Carmona formuló una serie de recomendaciones. Los productores deberían merodear las hojas de la espiga para decidir cuándo aplicar el fungicida. "Si las 3 hojas en panoja tienen en promedio 5 esporas y no se registra una temperatura mayor a 32 grados es el momento de aplicar el fungicida. Si hace mucho frío por las noches hay que actuar inmediatamente, porque a este hongo le gusta mucho andar por las noches frescas". La sugerencia es elevar el nivel de mezclas de estrobilurinas con triazoles, "por ser una verdadera potencia, con niveles bajos de enfermedad". Además, hay que tener en cuenta que la roya prefiere a los plantíos con exceso de vigor y bien nitrogenados.
Los productores viven hoy tiempos de bonanza en cuanto a los valores de la soja y el maíz, invierten en tecnología, "pero siempre está faltando algo: el conocimiento. Hoy hay una relación lineal directa entre aumento de la rentabilidad y el aumento del conocimiento", dijo Carmona.
Al momento de identificar las principales debilidades del productor local, el profesor sentenció que el punto crítico "llega al momento de las definiciones, los precios altos, el apuro, la ansiedad y la presión son las que definen las decisiones y hoy el productor tiene que quedarse tranquilo, pensar y manejar su negocio planificando sus cultivos. La sanidad debe pensarse antes de sembrar". Esto significa conocer con exactitud la patología de las semillas, qué fungicida se va a usar y con qué criterio, sobre qué lotes, qué variedades se está implantando.
En su opinión, la asignatura pendiente pareciera ser cultural, empezar a pensar que no sólo la lluvia define el éxito de un ciclo agrícola pues "el conocimiento es lo que realmente lo define".
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