Si prospera la alianza con los estudios Spyglass, Bond podría regresar en 2012
Con la misma premura que se le presenta a James Bond cada vez que debe resolver en cuestión de minutos complicadísimas amenazas que pueden hacer saltar el mundo entero por el aire, dos ejecutivos de Hollywood trabajan por estas horas contra el reloj para salvar nada menos que el futuro de las películas de 007.
En las manos de Gary Barber y Roger Birnbaum, presidentes de Spyglass Entertainment, está la salida más factible del laberinto del que no pueden salir los estudios Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), cuyo gigantesco pasivo de 4000 millones de dólares puso a una de las marcas más emblemáticas de la historia de Hollywood al borde de una virtual desaparición.
Esa posibilidad, que se había tornado más factible aún a comienzos de esta semana, comenzó a retroceder de un modo directamente proporcional al avance impulsado en las negociaciones por Barber y Birnbaum. Según The Wall Street Journal , ambos ejecutivos pasaron buena parte de los últimos días negociando la conformación de una nueva junta directiva para MGM.
El posible acuerdo concede a los dueños de Spyglass el control de una cifra que oscila entre el 4 y el 5 por ciento del paquete accionario de MGM; los acreedores del estudio perdonarían la deuda a cambio del resto de las acciones. A la vez, el archivo fílmico de Spyglass (que incluye títulos como Sexto sentido y Alma de héroes ) se fusionaría con la valiosa filmoteca de 4000 títulos que posee MGM, mientras ambas compañías seguirían desarrollando sus proyectos futuros de forma separada. De esta manera, según proyectan Birnbaum y Barber, los activos de MGM podrían llegar a revalorizarse y llegar a los 1900 millones de dólares.
De todas maneras, según advirtió Los Angeles Times , para concretar ese propósito Birnbaum y Barber parecen decididos a aplicar un fuerte ajuste de personal en MGM, que emplea a unas 450 personas.
Bond, la prioridad
De aprobarse el plan urdido por las cabezas de Spyglass, MGM saldría de la amenaza de quiebra lo suficientemente fortalecido como para llevar adelante como prioridad la película número 23 de James Bond, postergada indefinidamente a raíz de la situación del estudio.
"Estoy listo y con ganas de volver a ser Bond. Resolver esta situación no está en mis manos, pero cuando me llamen, estaré allí", acaba de señalar desde el lugar del rodaje de Aliens & Cowboys Daniel Craig, el actor que tomó el papel de 007 en Casino Royale (seguida por Quantum of Solace ) y contribuyó al renacimiento del agente secreto más popular de la historia del cine. Ambas películas sumaron en la taquilla más de 1000 millones de dólares, muestra de la expectativa que sigue despertando el personaje.
No sólo el próximo Bond figura entre los futuros proyectos de MGM. También están la esperada adaptación de El hobbit , de J. R. R. Tolkien y una película inspirada en la exitosa serie televisiva Rumbo a lo desconocido ( The Outer Limits ).
El día decisivo es el 15 de septiembre, fecha en que vence el sexto plazo concedido a MGM para refinanciar sus deudas y evitar la bancarrota. Todos esperan que las tratativas prosperen y que Bond regrese en 2012, para que su película número 23 coincida ese año con las bodas de oro del primer título de la serie, El satánico Dr. No .