Fue impactado por un rayo poco antes del aterrizaje; había 131 personas a bordo
BOGOTA.- Fue una tragedia con suerte. En un hecho que fue calificado de "milagro" por las autoridades locales, sólo una persona murió de las 131 que viajaban en un avión comercial que, luego de ser golpeado por un rayo, se partió en tres al aterrizar en la isla caribeña colombiana de San Andrés. Más de un centenar de pasajeros resultaron heridos, cinco de ellos de gravedad.
El accidente ocurrió a la 1.50 de ayer, cuando un Boeing 737-7000 de la aerolínea Aires, que había partido de Bogotá con 125 pasajeros y 6 tripulantes a bordo, fue alcanzado por un rayo en medio de una fuerte tormenta, a menos de 100 metros de la pista de aterrizaje del aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla.
"Cuando faltaban unos 80 metros para la cabecera de la pista, un potente rayo impactó contra la nave. Debido al golpe, los motores se desprendieron del avión y el aparato se partió en tres segmentos", indicó el director de Seguridad Ciudadana de la policía nacional, Orlando Páez Barón, según quien "la pericia del piloto impidió que la aeronave se saliera de la pista".
A raíz del accidente, la pasajera Fernández de Barreto, de 73 años, murió cuando era trasladada a un centro médico "a causa de un paro cardíaco", según la Aeronáutica Civil. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, lamentó la muerte de la mujer y se comunicó con el esposo de la víctima, a quien le ofreció todo el apoyo del gobierno.
De las 131 personas a bordo del avión sólo 6 resultaron totalmente ilesas, incluido un bebe de 18 meses. Los 120 heridos leves fueron trasladados al Hospital Amor de Patria y a la Clínica Villarreal, adonde también fueron enviadas las cinco personas que debieron ser intervenidas quirúrgicamente. "Hay cinco personas muy graves, una de ellas con un trauma severo de cráneo", precisó Páez Barón.
Si bien la mayoría de los pasajeros eran colombianos, entre los sobrevivientes de la tragedia también hay cuatro brasileños, seis franceses, cuatro estadounidenses y dos costarricenses.
"Le damos gracias a nuestro Dios por el milagro que le ha concedido a este hermoso archipiélago", declaró Pedro Gallardo, gobernador de la isla de San Andrés, que agregó que "la evacuación de los pasajeros y de la tripulación se dio en cuestión de minutos, apoyada por ambulancias, la policía y los taxistas que trasladaron a los heridos".
Los sobrevivientes coincidieron en señalar que se trató de una "experiencia dramática". "Estábamos por aterrizar cuando de pronto vimos una luz muy fuerte y sentimos un estruendo. Entonces todo fue caos", dijo Katerine Lobo, brasileña. "Después del golpe, se apagaron las luces, dimos muchas vueltas, se desprendieron varios asientos y el avión se partió", contó otro sobreviviente, Jimmy Roncancio.
Las causas
Con el fin de verificar cuáles fueron las causas reales que originaron el accidente, Donald Tascón, subdirector de la Aeronáutica Civil, informó que una comisión de la entidad se desplazó hacia San Andrés para iniciar una investigación del caso y determinar si realmente fue un rayo lo que provocó el siniestro.
Según los especialistas aeronáuticos, los rayos constituyen un riesgo permanente para los aviones. Sin embargo, por sí solos no provocan normalmente un accidente. Un cambio brusco de dirección del viento -que puede ser consecuencia de un rayo- cuando se está cerca de aterrizar sí puede provocar la caída del avión.
"Los aviones comerciales son blanco de rayos, en promedio, una vez cada 1000 horas de vuelo", indicó recientemente la Oficina Nacional de Estudios e Investigaciones Aeroespaciales (Onera) de Francia. "Este fenómeno es tenido en cuenta en el diseño de los aviones, con el fin de proteger los mandos eléctricos de vuelo y los equipos", añadió.
El ministro de Transporte de Colombia, Germán Cardona, sostuvo que todo indica que el accidente fue causado por un rayo y no por un desperfecto técnico, ya que el avión era nuevo y una semana atrás había sido sometido a una rigurosa revisión.