Otras dos personas fueron atropelladas por colectivos
Ocurrió ayer; ambas se encuentran fuera de peligro; los vecinos acusan a los choferes
Otra vez dos colectivos protagonizaron accidentes graves en la ciudad. Ayer, por la mañana, un hombre de 84 años fue atropellado por un coche de la línea 39 cuando cruzaba la avenida Coronel Díaz por la senda peatonal, según relataron varios testigos.
El colectivo dobló por Santa Fe, y lo arrolló. El hombre se desplazaba con dificultad, asistido por un bastón.
Tras el accidente, fue trasladado por una ambulancia del SAME al Hospital Fernández, con varios politraumatismos, aunque su vida no corría peligro al cierre de esta edición.
Un lustrador de zapatos que trabaja en esa esquina le dijo a un canal de noticias que el hombre había cruzado bien. "Le faltaban nada más que dos metros para llegar a la otra vereda. Iba con su bastoncito y después cayó", explicó el comerciante, que relató que el colectivo llevaba un cartel con la leyenda "máquina fuera de servicio".
"En lugar de seguir por Santa Fe hasta Talcahuano, como es su recorrido habitual, dobló en Coronel Díaz para volver a la cabecera de Chacarita, aparentemente para arreglar la máquina expendedora de boletos", dijeron fuentes policiales.
A la espera de medidas
El segundo accidente se produjo por la tarde en la esquina de Fitz Roy y Santa Fe. Allí, un hombre fue embestido por un interno de la línea 108. No sufrió heridas graves. Los vecinos apuntaron al chofer como el culpable del hecho.
Estos dos incidentes ocurrieron justo un día después de que el gobierno nacional y el porteño decidieran adoptar medidas para ampliar los controles a colectivos. En la última semana este transporte público protagonizó una serie de accidentes que costaron la vida, entre otros, a un niño de cinco años, en Palermo; a una abogada, en Recoleta, y a una vendedora ambulante, en la esquina de Pueyrredón y Las Heras.
En lo que va del año ya se registraron en la ciudad de Buenos Aires 21 muertes de personas que fueron arrolladas por colectivos.
Una de las primeras medidas decididas por las autoridades en la reunión de anteayer en la Casa Rosada fue endurecer los controles sobre los choferes de colectivos y obligar a que esos coches circulen con sistemas de GPS, para verificar los recorridos y velocidades que desarrollan.