Tiene motor naftero de 211 CV y tracción 4x4. Ofrece una equilibrada combinación de potencia, seguridad y confort de marcha. Además de sus buenas prestaciones en el asfalto se mueve sin complejos en caminos fuera de ruta
Transcurría 1999 cuando Audi, frente al creciente éxito de los vehículos todoterreno, sorprendió con una versión especial desarrollada sobre la base del A6 Avant denominada Allroad.
No era un todoterreno, sino un todocamino , con un aspecto más sport, mayor despeje para transitar fuera del asfalto y tracción 4x4.
Faltaba tiempo todavía para que la casa de los cuatro anillos lanzara su primer SUV, la Q7 en 2005, a la que luego se sumó la Q5, en 2009.
Sin embargo, a pesar de la aparición de las Q, el A6 Allroad se mantuvo en producción pensado para aquellos usuarios que no tienen necesidad de un Sport Utility, sino que prefieren un vehículo más bajo, pero con capacidades fuera del asfalto.
Más lógico
Ahora, Audi da un paso más sumando otro integrante a la familia Allroad, esta vez derivado del A4 Avant. Se trata, claro, del A4 Allroad, vehículo familiar y aventurero que ofrece un buen equilibrio. Es decir tamaño razonable, motor apropiado con una moderna transmisión, muy buen nivel de equipamiento (tanto de confort como de seguridad) y prestaciones muy adecuadas.
Mide 4,72 metros de largo (2 centímetros más que el Avant), 1,84 de ancho (1,825 el Avant) y también es más alto: 1,50 contra 1,430 del Avant.
Por el momento, Audi Argentina sólo trae al país la versión naftera con motor de 2 litros y 211 CV, que es la que manejamos.
Más deportivo
Ya desde el exterior se percibe el aire off-road con los pasarruedas y el zócalo más marcados. Además se aumentó el despeje del suelo a 18 centímetros, lo que facilita la marcha en terrenos complicados.
El interior no es distinto del resto de los modelos de la familia A4.
Como en los otros modelos de Audi, el usuario puede elegir entre una amplia posibilidad de opcionales, lo que va elevando el precio del modelo de serie.
Tiene dimensiones apropiadas, un motor potente de funcionamiento muy elástico, consumo razonable y buena capacidad de carga (490 litros que llegan a 1430 con los asientos traseros rebatidos).
Los 211 CV del motor están acoplados a la caja S tronic de siete marchas y doble embrague, que pasa los cambios con rapidez y sin tironeos. El conductor tiene además la posibilidad de elegir entre los programas drive y sport, que pasa las marchas a mayor régimen del motor, o usar el modo secuencial, tanto desde la selectora de cambios como de las levas en el volante.
El confort de marcha es muy bueno, tanto en el asfalto como en la tierra o el ripio. El modelo que probamos tenía el sistema drive select (opcional), que permite elegir entre las modalidades dinámica, que prioriza el comportamiento deportivo, o confort, que asegura un andar placentero.
Tanto en la ciudad como en la ruta, el auto se muestra seguro y estable, ayudado por su distancia entre ejes y una batalla (distancia entre las ruedas del mismo eje) mayor a la del Avant.
En tanto, en caminos de tierra o ripio, el despeje del suelo se aprecia y la tecnología hace lo suyo. El programa ESP con off-road detection adapta los distintos sistemas de asistencia a la conducción para acomodarse a las características del terreno, aplicando frenados selectivos y ajustando la potencia del motor para sortear las dificultades.
En la marcha normal, el sistema de tracción quattro envía el 40% de la fuerza al eje delantero y un 60% al trasero, pero esa proporción cambia de manera automática si alguno de los ejes pierde tracción.
En conclusión, el A4 Allroad es una buena propuesta para quienes no necesitan una camioneta 4x4, pero tienen intenciones, de vez en cuando, de abandonar el asfalto y animarse por otros caminos.
Deportivo y familiar al mismo tiempo, atractivo y funcional, tiene de todo, en su justa medida.