La estructura del cambio, el cambio en las estructuras
En una nueva jornada organizada por la Cámara de Exportadores (CERA), volvieron a encontrarse de frente dos concepciones diferentes "la del sector privado y la del Gobierno" sobre cómo obtener el objetivo que ambos comparten: el máximo aprovechamiento de las oportunidades que genera el nuevo orden mundial
Con un lema que siempre engancha e invita a la reflexión, la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) celebró el jueves último el Día de la Exportación: "La estructura del cambio y el cambio de las estructuras".
¿Cómo está estructurándose el revolucionario cambio de poder económico (¿geopolítico?) en el mundo, a partir de la emergencia asiática desde hace ya 30 años, potenciada por haberse mantenido sólida cuando el mundo desarrollado implosionó entre fines de 2008 y casi todo 2009?
¿Cómo hacer para cambiar las estructuras que mantienen fijo en la pista de aterrizaje del despegue del potencial argentino para aprovechar, justamente, ese gran cambio que se genera de la mano de los que importan lo que la Argentina y la región exportan? Bajo esta premisa, Enrique Mantilla, presidente de la CERA, invitó nuevamente a repensar el actual modelo, no económico, sino de acción, que ya no es tan actual sino que lleva varios años.
"En una época de continuidad es probable que fortalecer el pasado implique fortalecer el futuro, pero un período de rápidos cambios, fortalecer el pasado significa debilitar el futuro", sugirió.
"El recurso de poner derechos de exportación a las exportaciones de mayor valor agregado es ubicarse en un tiempo pasado que debemos superar. Hay un cambio de circunstancias que y se requieren nuevos enfoques. Necesitamos lograr una nueva productividad", insistió.
Autoridades
La cita anual de los exportadores volvió a contar con la ministra de Industria, Débora Giorgi, y con el jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
Mantilla dio un discurso menos efusivo que en años anteriores. Equilibrado, no realizó tiros por elevación propios de una tribuna ni exacerbó las hipérboles de la retórica.
Si pudiera analizarse su propuesta como si nunca se lo hubiera escuchado, podría decirse que el sector, a esta altura, elige las batallas que se pueden ganar, aunque se esté en condiciones de dar pelea.
Recordó que los exportadores "constituyen la estructura del cambio" y presentó como caso de oportunidad perdida a la cuota Hilton: la Argentina exportó 10.000 toneladas de las 28.000 negociadas por distintas medidas que impidieron su cumplimiento (fechas de otorgamiento de permisos, regulaciones para la distribución de la cuota).
"Hay otros segmentos de la exportación donde las políticas públicas también deben repensarse porque no promueven el desarrollo de las fuerzas productivas de manera sustentable", advirtió.
En cambio, la ministra dramatizó una efusiva defensa del modelo político. Recitó histriónica los mejores números que el modelo K consiguió entre 2003 y 2008, realizó las salvedades correspondientes a la crisis de 2009, y como colofón demostró que en 2010 la Argentina sale fortalecida de la crisis.
Se cuidó la ministra de mencionar como factores determinantes de los buenos números las cosechas y los precios internacionales récord. Y en todo su discurso, sólo un término económico estuvo ausente: la inflación. La omisión...
"Busqué lo que dije en 2009. Y la verdad es que hoy estamos mucho mejor de lo que pensábamos el año pasado desde el punto de vista económico, con un crecimiento del 9% en 12 meses, y de 11% en junio último; con una producción industrial que crece a tasas del 9%; con tasas de desempleo que caen; dejamos atrás un default que no declaramos; tenemos reservas récord y podría seguir, pero lo que quiero remarcar es que habiendo vivido la peor crisis internacional en 80 años, la Argentina está mucho mejor de lo que pensábamos el año pasado en este foro", señaló.
¿Sabés qué pasa?
"¿Sabés qué pasa Enrique? -preguntó, de espaldas al público y poniéndose de frente a Mantilla, que la escuchaba impasible arriba del escenario- Hicimos mucho con los empresarios, desde 2003, generamos cambios estructurales."
Luego, enumeró: crecimiento "permanente no volátil" anual del 18,3% promedio entre 2003 y 2008; participación "récord" de las exportaciones sobre el PBI en 2008 (21,3%); participación del 31,5% de las MOI en las exportaciones de 2008, "aún con el boom de las commodities"; aumento de la exportación en la facturación de varios sectores; más empresas exportadoras grandes (509) y pymes (1762) desde 2003; diversificación de mercados; incorporación de tecnología e innovación...
"Nuestro modelo económico es de generación de valor agregado como forma de inclusión. Premiamos al exportador de valor agregado. Ustedes dirán por qué entonces derechos de exportación para estos productos. Bueno, tienen reintegros altos que neutralizan el efecto", indicó. "La industrialización -continuó- es la única manera de generar equidad social."
Menos crecimiento
El Gobierno espera menores tasas de crecimiento mundial entre 2010 y 2012, pero sobre todo en los países desarrollados. Por el contrario, la Argentina y la tropa de emergentes en desarrollo tendrán un mejor comportamiento y en ese contexto "crecerá más el comercio Sur-Sur".
"Habrá, eso sí, como ya lo hay hoy, nuevo proteccionismo. Tenemos que estar preparados y trabajar en conjunto porque vamos hacia un mundo más competitivo y con más competidores", pronosticó Giorgi.
Para entrar en el juego de palabras, y luego de dar su versión sobre el cambio de las estructuras, Giorgi apuntó a la estructura del cambio, ese que se genera de la mano de los colosos asiáticos como China e India, e incluso los países petroleros.
"¿Qué hay que tener como país para participar en cadenas de valor [globales]? Debemos atraer a países del Sudeste asiático y a países petroleros porque tiene una liquidez mayor para que inviertan y nos hagan partícipes en esas cadenas de valor transnacionales", destacó.
Giorgi estimó que la Argentina tiene todas las condiciones necesarias para recibir dichas inversiones, desde "un mercado interno vigoroso" hasta buenos recursos humanos y naturales, sin brindar mayores precisiones respecto de la calidad y credibilidad institucional que estas inversiones extranjeras buscan donde quieran que vayan.
Operaciones
A su turno, el jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, se centró en el costado operativo de las exportaciones, y realizó una serie de anuncios.
Dijo que se invertirán 10 millones de dólares para duplicar la cantidad de escáneres que tiene hoy la Aduana operativos entre fronteras y puertos (12 fijos y uno semifijo).
"Los operadores me dicen que vamos a seguir creciendo. Así que tomamos la decisión de avanzar en la compra de 12 escáneres más, cada uno por un valor de un millón de dólares, para brindarles seguridad a las exportaciones", dijo Echegaray.
El otro anuncio fue que se decidió finalmente cambiar el Sistema Informático María (SIM).
La Aduana visitó numerosos países para interiorizarse con los sistemas aduaneros, entre ellos, Irlanda, Nueva Zelanda y Corea del Sur.
"Vimos que todos tienen sus problemas", reconoció Echegaray, tras agregar: "Optamos por el desarrollo local, de la mano de privados y con la auditoría de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN)".
No se realizará entonces una licitación internacional para la compra de un sistema informático. El Sistema Informático Malvina (SIM, para mantener el acrónimo) tendrá como requisitos la flexibilidad -un reconocimiento que hace la AFIP a la posibilidad de incluir cambios de forma casi permanente, o cuando sea necesario- y que será ejecutable vía Internet.
No hay un costo para este desarrollo, pero están los fondos -habrá que pedírselos al ministro de Economía, Amado Boudou- por las tasas que se les viene cobrando a los operadores.
Triangulación
Y el otro anuncio, menos simpático, estuvo vinculado al incremento de los acuerdos de intercambio de información fiscal y aduanera que la Aduana/AFIP viene llevando adelante con varios países de Europa y con prácticamente todo el continente americano con la excepción de Canadá y algunos países del Caribe no latinoamericanos.
"Vamos a tratar de trabajar más firme sobre lo que se vende a lugares que no son destinos de la carga", advirtió Echegaray.
El último acuerdo firmado mientras se avanza con China fue el de India. Lo que se busca con el cruce de la información es detectar los casos de triangulación de exportaciones, no como operación normal, sino como una "planificación [fiscal] nociva" que a los ojos de la AFIP realizan algunos exportadores para minar la base imponible a partir de la cual se calcula el impuesto a las ganancias.
A propósito, Echegaray sorprendió con una "ratio de rentabilidad" que calculó la AFIP para un universo que cubre el 86% de los exportadores.
"Tomamos a todos los exportadores y cruzamos todas las declaraciones. Corroboramos los niveles de exportación con lo declarado en el Sistema María, y nos da una ratio de 8,3% de rentabilidad de ganancias. Si vemos otros sectores, el de minas y canteras tiene una rentabilidad del 15,5%, y el del comercio al por mayor y por menor tiene una rentabilidad del 8%", aseveró.
"Desde la AFIP tengo que decirles que nuestro objetivo es que esta ratio de rentabilidad crezca y que por cada venta al exterior ganen más porque queremos recaudar más impuesto a las ganancias", agregó, casi guiñando un ojo.
Pasó un nuevo año en el Marriott Plaza, en que los exportadores y los funcionarios volvieron a encontrarse en público, y una vez más quedó la sensación de que todos quieren llegar al mismo destino, pero por caminos totalmente diferentes.
Los exportadores insisten en que hay que aprovechar las estructuras del cambio. El Gobierno, que no hay que cambiar las estructuras.
Por Emiliano Galli
LA NACION
PORCENTAJES
8,3%
Sería la rentabilidad promedio de los exportadores según una ratio elaborada por la AFIP con el cruce de las ventas externas con lo pagado por Ganancias
22%
Participan las exportaciones en el PBI, casi tres veces más que el 7,5% de la década del 90, según destacó la ministra de Industria, Débora Giorgi
18%
Estima la Cámara de Exportadores que crecerán las exportaciones este año y que sumarán alrededor de 66.000 millones de dólares