El volante firmó por cuatro años con Barcelona, que pagó 22 millones de euros; será compañero de Messi, Gabriel Milito y varios campeones del mundo
Barcelona juega bien, seguramente mejor que nadie. Una constelación de estrellas se apiña en el plantel que dirige con sabiduría Pep Guardiola. El entrenador maneja los recursos con precisión quirúrgica. El técnico opera de manera tal que los astros no se chocan. En el grupo conviven Lionel Messi, el mejor jugador del mundo, con Carles Puyol, Gerard Piqué, Sergio Busquets, Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Pedro y David Villa -incorporado en el reciente mercado de pases-, todas piezas titulares que lograron el histórico título de campeones con la selección española en la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010.
También futbolistas de la jerarquía de Zlatan Ibrahimovic, aunque el sueco, entre polémicas, se marchará a Milan; el francés Eric Abidal, Seydou Keita, Gabriel Milito... Y ayer, el club catalán sumó a un nuevo satélite, en este caso argentino, para sostener el brillo con el que viene encandilando a todos: Javier Mascherano se unió al Barça , que pagó 22 millones de euros a Liverpool, de Inglaterra. El volante firmará un contrato que lo ligará por cuatro temporadas y percibirá 5.500.000 euros anuales. Llega un duro a un equipo de seda .
Así, el sueño que sostenía el santafecino, de 26 años, hace un par de años se hizo realidad. El pedido de Guardiola fue escuchado por el presidente Sandro Rosell. Y Messi, que también empujó con sus declaraciones, tendrá como cómplice a uno de los pocos futbolistas que lo arropan en la conflictuada selección argentina. Si la presencia de Milito es una ayuda para Messi, el arribo de Mascherano significará un tremendo respaldo para la Pulga .
En las últimas semanas, Mascherano presionó a Liverpool para dejar el fútbol inglés. Tanto que no participó del último partido de la Premier League y tampoco el que jugaron los Reds por la Liga Europa. El DT Roy Hodgson fustigó el comportamiento del volante, y los comentarios empujaron la decisión. Claro que también Mascherano debió ceder en sus pretensiones, algo que quedó reflejado en el comunicado que emitió Barcelona, donde se destacó la comprometida disposición del propio jugador en la negociación. Económicamente, eso se traduce en los tres millones de euros a los que renunció el futbolista para que la transferencia no se derrumbara.
La partida de Yayá Touré a Manchester City y las lesiones que aquejaron en los últimos tiempos a Busquets, dueño absoluto del puesto, determinaron que Guardiola insistiera sobre esta contratación. "Necesitamos un jugador en esa posición, alguien que preste atención a los movimientos defensivos cuando atacamos", señalaba el técnico. Con la llegada de Mascherano, las necesidades del Barça están cubiertas.
Si hay algo que distingue a Barcelona es la coherencia y la continuidad de un estilo. Desde hace dos años, es el mejor equipo del mundo, el modelo que copió el seleccionado de España para consagrarse en Sudáfrica. No necesita empezar de vuelta cada doce meses porque tiene una base y una filosofía de juego muy definidas. En ese contexto de ensueño, Mascherano deberá acoplar toda su clase para no desentonar en el Dream Team .
Con tres partidos empezará hoy la Liga de España: Málaga vs. Valencia; Hércules -salpicado por un escándalo de corrupción en su ascenso- vs. Athletic de Bilbao, y el también ascendido Levante vs. Sevilla. La Liga italiana también se pondrá en marcha hoy, con dos encuentros: Udinese vs. Genoa y Roma vs. Cesena.