"Para el horizonte 2020-2030, los europeos necesitamos una economía social de mercado altamente competitiva y sostenible, si queremos mantener la cohesión social y luchar contra el cambio climático", así se expresa en sus primeros párrafos el Grupo de Reflexión sobre el Futuro de la Unión Europea en 2030, presidido por Felipe González, y publicado en mayo de 2010.
Estas palabras, pensar el país para dentro de 20 años, o al menos 10, tienen que ser un eco que reverbere en nuestros pensamientos, para sacar a Argentina adelante del atraso relativo en el que ha caído, luego de muchos años de ser conducida con gran improvisación y con una casi premeditada inoperancia.
Es importante notar que los europeos consideran que el modelo económico para salir de sus problemas es la economía social de mercado altamente competitiva y sostenible, algo que en nuestras latitudes goza de poco predicamento. No parece ser que los europeos hoy consideren que el modelo de economía del Bienestar pueda salvarlos del arrollador avance de China, India, Brasil y otros países.
La primera conclusión de este Grupo de Reflexión sobre los problemas europeos, recae en la educación y en la falta de formación del capital humano: "El atraso acumulado [por Europa] respecto de los competidores es grave y debemos recuperarlo coordinadamente: Los estados miembros movilizarán los recursos que se comprometan en I+D+i [Inversión en desarrollo e investigación], en un esfuerzo que implique al capital privado, y deberán reformar el sistema educativo en todos sus niveles, incluyendo la formación profesional".
Si ellos tienen que reformar el sistema educativo en todos los niveles, ¿que nos queda para nosotros, que tenemos 24 sistemas educativos obsoletos en un solo país? ¿Nosotros, que tenemos un sistema educativo que no educa para las necesidades de dentro de 15 o 20 años, cuando esos chicos tengan que empezar a trabajar? Este es un tema en el que se nos va la vida. Si no nos ponemos al día con la educación, también la profesional, es inútil todo el esfuerzo que podamos estar planeando en otras áreas. Sin educación no hay nada en el largo plazo y poco en el corto plazo.
El segundo punto del que se ocupa el equipo presidido por Felipe González es el de la política energética: "Con la apertura de un debate serio sobre la necesidad de una energía nuclear segura y con el estimulo permanente y ordenado al desarrollo de energías alternativas". La política energética nuestra nos presenta varios desafíos en lo inmediato, entre los que merecen destacarse la necesidad de tener precios realistas y no políticos para la energía, ya sea petróleo, gas natural o electricidad. Sin esto no habrá inversiones y hemos de caer de nuevo en la época anterior a Frondizi, donde no teníamos autoabastecimiento. Pero también es importante pensar la matriz energética para dentro de 20 años, donde ocupará un lugar relevante la energía nuclear, como dice el informe europeo. Como los hidrocarburos no son un recurso renovable (su dotación es fija), debemos planificar su progresiva sustitución en un plazo largo.
Otro tema relevante que trata el informe es el de "reformar el mercado de trabajo y modernizar el funcionamiento de las empresas" y agrega "la revolución tecnológica exige cambios para aprovechar toda su potencialidad. Se han hecho reformas exitosas de flexiseguridad que debemos analizar y adaptar a nuestras realidades. Tenemos que asegurar la empleabilidad de los trabajadores y la adaptabilidad de las empresas en una economía en cambio constante". Con la rigideces de nuestro sistema laboral, que empuja continuamente al mercado informal a más de 6 millones de trabajadores, tenemos necesidad imperiosa de ponernos al día con el mundo que ha cambiado y seguirá cambiando. ¿Podrá nuestro sindicalismo entender esas necesidades?, o la realidad nos va llevar a una decadencia digna de los romanos, que por bastante tiempo fueron organizados, pero luego el populismo los perdió en la noche de la historia.
Necesitamos un cambio total como país, y podemos aprender de la Unión Europea, que ya se puso a trabajar para volver a ser el centro del mundo, como realmente lo fue durante muchos años, incluso siglos, pero ya no lo es. Nosotros también hemos sido un modelo para Latinoamérica, por ejemplo fuimos un centro de formación universitaria para muchísimos latinoamericanos. Pero hemos decaído, ya no vienen más a estudiar aquí, pues buscan orden y rigor científico y no lo encuentran. Como en muchos otros ordenes de la vida social, necesitamos repensarlo todo y no desde la perspectiva ideológica, eso está perimido también en el siglo 21, sino desde la perspectiva de los resultados, como ha sido un ejemplo el de Felipe González.
Propuesta: implementar un Grupo de Reflexión Argentina 2030, que establezca lo que mas nos conviene en este mundo cambiante, para un mejor desarrollo inclusivo de nuestro país. Como el europeo, este Grupo de Reflexión Argentino debería ser pequeño (4 o 5 personas) y orientado a soluciones concretas, que puedan ejecutarse. Si tiene necesidad dicho grupo podría contratar estudios de algunos especialistas, pero todo integrado en una visión realizable. Si se establece, es importante tener en cuenta que debe constituirse con personalidades destacadas si, pero con capacidad de hacer que las cosas ocurran. Eventualmente podrán tener como asesores a personas destacadas pero que suelen perderse en generalidades a las que solemos dedicar mucho tiempo (Por ejemplo: "Enfermedad holandesa"; "Crecimiento sin trabajo" y otros slogans). Debería hacer un informe inicial y cada año constatar los avances o desvíos hacia los objetivos de largo plazo.
El Grupo de Reflexión Argentina 2030 ¿Será posible? ¿Quiénes deberían integrarlo? ¿Quién tendría que implementarlo? ¿Si no se hace, seguiremos sin rumbo? ¿Cual es nuestro proyecto de vida en común?